Inversión en capital humano

Inversión en capital humano

El pasado viernes 5 de julio, el Procurador General de Justicia y el Gobernador de Morelos anunciaron la transformación de la institución del ministerio público que en cuanto lo apruebe el Congreso Local, se denominará Fiscalía General de Justicia del Estado de Morelos, afirmando que no se trata solamente de un cambio de nombre, sino de un cambio de fondo que servirá para ajustar las acciones de la dependencia a los juicios acusatorios y al debido proceso, sobre todo, para mejorar su funcionamiento y lograr que ahora si se investigue el delito científicamente y se llegue a la detención y sanción a los delincuentes.

En ese acto el Titular del Poder Ejecutivo hizo entrega de decenas de vehículos a la todavía Procuraduría de Justicia y anunció la adquisición de armas de alto poder y equipo informático para la detección y aseguramiento de vehículos robados que circulen por el territorio morelense, anticipando que se instalarán mil cámaras para mejorar la vigilancia.

Todo lo anterior me parece muy bien y me genera una buena perspectiva desde la óptica ciudadana, ya que la modernización de vehículos, armas, equipo tecnológico e informático es siempre indispensable para el desempeño adecuado de funciones de los servidores públicos y muestra deseos de lograr resultados positivos.

No obstante, sigo considerando que los gobernadores no deben tener injerencia en los asuntos del Ministerio Público y que debe dotarse a la Institución de la autonomía técnica y administrativa que le permita resolver con estricto apego a derecho los asuntos de su competencia, ajena a aspectos políticos, económicos o de presión social. Así de simple y complejo a la vez. Un gobernador que se siente responsable de enviar delincuentes a la cárcel y cuenta como logros propios la detención de delincuentes o el aseguramiento de bienes o materiales ilícitos o la liberación de personas secuestradas, minimiza la figura del procurador y asume el riesgo de los resultados jurisdiccionales, si se acierta que bueno, pero si se equivoca se vuelve vulnerable y recibe los golpes políticos y mediáticos de manera directa, debilitándose y arriesgando todo por el simple hecho de la vanagloria

Los gobernadores deben dejar de sentir la atracción de ejercer funciones persecutoras y conceder plena libertad al procurador para que las asuma y construya una dependencia que sirva a la sociedad y no a intereses políticos, planeando a mediano y largo plazo, sin importar quedar bien con alguien en particular.

La transformación de la Procuraduría debe partir de la atención y satisfacción de las necesidades económicas, intelectuales y de seguridad laboral del personal que labora en ella como son agentes del ministerio público, policías investigadores, peritos, secretarias, auxiliares, notificadores, choferes, archivistas, intendentes, telefonistas, etcétera. No se puede transformar la manera de actuar de las personas aun que se les cambie el equipo con el que trabajan cotidianamente si no se les reconoce el esfuerzo, se mejora constantemente su percepción salarial y se les capacita permanentemente.

En la iniciativa privada si una persona tiene ganas de hacer el trabajo y lo intenta pero no logra dar resultados, se le capacita; si una vez capacitada sigue sin cumplir, se le sustituye y se contrata a otra que satisfaga, pero ¿Qué se hace con alguien que se capacita por su cuenta y cumple pero no tiene expectativas de crecimiento? Se vuelve apático y negligente; eso ha ocurrido con muchas personas que laboran en la institución, han pasado años des empeñando la misma labor sin tener reconocimiento ni incrementos salariales que se han limitado a cumplir pero ya no tienen motivación para dar un esfuerzo extra.

El capital humano constituye el más valioso activo de una empresa o dependencia, hay que cuidarlo y fomentar su fortalecimiento para lograr una productividad que satisfaga a la sociedad; en este caso, si se mejoran los salarios, si se establece un escalafón mínimo para que conforme el personal demuestre capacidad pueda crecer institucionalmente, con la seguridad de la permanencia en el empleo en tanto no incurran en actos ilícitos o irregulares, seguramente la Fiscalía General de Justicia del Estado de Morelos garantizará a la sociedad morelense los mejores resultados.

Graco Ramirez y el procurador de justicia del estado de morelos

Por: Lic. José Luis Urióstegui Salgado

 

 

 

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