En Morelos, hasta los artistas manifiestan su repudio al gobierno de Graco Ramírez

En Morelos, hasta los artistas manifiestan su repudio al gobierno de Graco Ramírez

Soledad Solís Córdova

Bien dijo un pensador notable, si quieres conocer a un hombre, dale poder. Y en efecto, en Morelos tenemos un claro ejemplo de reyezuelo con Graco Ramírez quien se siente dueño de vidas y haciendas, en la mismísima tierra del general Zapata, donde los más elementales derechos son letra muerta, pues cualquiera que ose levantar la voz, contra las múltiples arbitrariedades y abusos de poder cometidos por su gobierno, lo acosan y marginan, hasta llegar a la amenaza y las calumnias más ruines, no se diga la fabricación de delitos, ya que en este estado hay un poder omnímodo, el ejecutivo, y los otros dos (el legislativo y judicial) están a su entero servicio. Tanta es la concentración del poder en el estado que, como en la edad media, los señores feudales eran los mandamases en sus tierras, así Graco siente al estado de Morelos como su feudo donde puede hacer lo que le venga en gana, esto es en pleno siglo XXI.

Que lo dicho no es palabrería ahí está lo que el gobierno graquista hace con los donativos de víveres y otros apoyos que han llegado al estado de diferentes partes del país, para socorrer a los miles de familias damnificadas por el reciente sismo que asoló varios municipios y cobró la vida de decenas de personas. Así es que, ante la llegada de dichos apoyos por las diferentes vías de acceso, se ha documentado en los medios y en las redes sociales cómo el gobierno del estado, a través del DIF estatal y seguridad pública, han retenido camiones llenos de víveres y obligaron a las personas que iban al frente, a llevarlos a bodegas que tiene el gobierno para etiquetarlos como si fueran dados por ellos, cuando es un esfuerzo colectivo y solidario del pueblo mexicano. En varios videos se ve cómo las personas quitan los anuncios a los tráileres de quien hizo el donativo, como el caso de la UNAM, o bien los llevan a bodegas repletas ya de cosas que no reparten en las zonas afectadas, por eso los comentarios en las redes sociales es que los donadores ya no los lleven a esas bodegas y los repartan directamente con la gente necesitada (ver Quinto-poder.mx). También la organización Caritas y hasta un grupo de actores y artistas han tenido que hacer pública su indignación mediante la denuncia respectiva en medios, por obligarlos a entregar las ayudas al gobierno.

Pues bien, ¿A qué se debe que la gente ya no confíe en el gobierno del estado? El gobierno de Graco Ramírez se ha ganado a pulso la desconfianza de la ciudadanía debido al cúmulo de malos manejos en su administración, a la falta de transparencia en los destinos de los recursos públicos y al uso faccioso de los mismos al excluir de los apoyos a todos aquellos que no comulgan con su partido político, el PRD. Así las cosas, la gente que ha traído donativos de otros estados ya no se quedan callados ante los abusos del poder estatal, por eso se han difundido y viralizado las denuncias mencionadas. El pueblo de Morelos está despertando y ya no tan fácil lo engañan. Por eso sigamos creando conciencia de que a un pueblo unido y organizado no existe poder que lo detenga. Bien hecho por todos aquellos que han decidido hacer la entrega directa a los perjudicados por el sismo y exigen que el gobierno del estado reparta toda la ayuda que ha llegado de otros estados y la que le corresponde por obligación, en las diferentes colonias y comunidades afectadas.

En otro sentido, estamos todos muy consternados ante la desgracia que están viviendo los mexicanos de varios estados del país, lo cual ha hecho que la ayuda de miles de mexicanos se desborde, si bien es cierto que es un aliento para todas las familias en desgracia, no debemos olvidar que esto es temporal; es también momento de recordar que México ha producido mucha riqueza y que es cuando el gobierno, en sus diferentes niveles, haga un buen uso de esa riqueza creada para reconstruir en lo inmediato las viviendas de todas las familias que la perdieron. Es lo menos que puede hacer ante la magnitud de la desgracia. La sociedad civil ya hizo lo propio y está al frente ayudando a sus hermanos afectados, sin mirar a quien, así es la verdadera solidaridad humana

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